Bosque Tallado nace de una convicción simple: cada tronco caído en la ciudad guarda una forma que merece ser descubierta. Aquí trabajamos Julio y Emilio, dos artesanos que combinan el tallado manual con el diseño contemporáneo. Respetamos la veta original, elegimos aceites vegetales para el acabado y dejamos que la madera recuperada cuente su propia historia en cada pieza que sale del taller.
Dos artesanos, una misma obsesión: devolverle a la madera recuperada su lugar en la casa. Conocemos cada tronco desde que llega del bosque urbano hasta que sale convertido en pieza.
Julio aprendió el oficio en un taller de restauración de muebles antiguos antes de fundar Bosque Tallado. Hoy selecciona personalmente cada pieza de madera, define el corte inicial y supervisa el tallado de las esculturas de gran formato. Su especialidad es leer la veta y decidir qué forma va a respetar el material en lugar de imponerle una.
Emilio se formó en diseño de mobiliario y se sumó al taller para ocuparse de la parte funcional: mesas, estantes y objetos de uso diario. Es quien prueba los aceites vegetales, ajusta las proporciones de cada pieza y trabaja con Julio en los encargos personalizados. Su obsesión es que cada objeto se sienta natural al tacto y estable en el uso cotidiano.
María Soledad coordina los pedidos a medida y los talleres para principiantes. Es quien recibe tu idea, la traduce en un boceto junto a Julio y te acompaña durante el proceso de creación. También organiza las sesiones prácticas donde enseñamos a usar las gubias y a reconocer la madera adecuada para cada proyecto.
Pedro es el encargado de recorrer los bosques urbanos y coordinar la recolección de restos de poda y derribos controlados. Clasifica la madera por especie, humedad y estado, y prepara los tablones para el secado. Su trabajo garantiza que cada pieza que llega al taller tenga una historia clara y un origen responsable.
El taller nace de una convicción simple: la madera que la ciudad descarta todavía tiene mucho que contar. Trabajamos con restos de poda y bosques urbanos para crear piezas que conservan la memoria del árbol.